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Creatividad , Marketing

Naming Machine o generadora de marcas

Publicado Ismael Delgado 08 March 2016

El nombre es una necesidad de negocio, no de estética.

Cuando hacemos un trabajo de naming, es más importante el trabajo estratégico previo que el planteamiento de distintos nombres.

La elección del mejor nombre para tu marca suele ser para los nuevos negocios una decisión difícil. Sin embargo, la complejidad no es tanta si tenemos en cuenta que el proceso de nombrar una nueva propuesta comercial es sencillamente un proceso de creatividad enfocado al negocio. Esto quiere decir que el método por el que creamos nuestro nombre debe tener pasos claros y definidos. A veces me he encontrado con generadores aleatorios de nombres o gurús que afirmaban escoger las mejores palabras por su habilidad dialéctica y casi poética. ¡craso error! Por eso os traemos los pasos que has de dar para escoger marcar tu marca sin miedo a equivocarte.

¿Cómo se contruye un nombre? Con más estrategia, y menos poesía.

Los cuatro pasos fundamentales para crear un nombre son los siguientes. 

  1. Estrategia

    Es el paso fundamental y el auténtico valor de un trabajo de branding. Debes estudiar cómo es tu sector, cómo es tu competencia y sobre todo, cómo eres tú. ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿Quién es tu público objetivo? ¿Qué será tu marca en los próximos 5 años? ¿Y en los próximos 20 años? Algunas veces tendrás ya claras todas estas respuestas, pero otras veces no, y elegir el nombre de tu empresa será una ocasión ideal para responderlas.

  2. Elige tu territorio

    De nuevo es importante haber hecho un correcto análisis de tus competidores, ¿en qué territorio se mueven? Piensa qué ofrecen los demás y sigue la regla fundamental del marketing: sé diferente.

  3. Rastrea

    Solo tras un análisis previo podrás buscar palabras candidatas. Aquí sí que deberás tener habilidad lingüística y un rico vocabulario, aunque lo más importante es saber buscar en los sitios adecuados. Además de tener las aptitudes necesarias, requerirá el entrenamiento que exige cualquier proceso creativo. La práctica hace al maestro, y en definitiva, la inspiración viene de los lugares más insospechados. Como consejo, bébete todo lo que tenga que ver con el territorio que hayas elegido. Revisa tus películas favoritas, y sobre todo, lee. Lee mucho.

  4. Juega

    Ya tienes una buena lista de palabras que te gustan. Ahora juega con ellas. Añade sufijos, prefijos o busca traducción a otros idiomas. Mézclalas e incluso rómpelas. Dale vueltas y retoca todos los detalles que creas que mejorarían la palabra y que refuercen su propuesta de valor. Este juego es el que te dará los mejores resultados. 

El nombre perfecto para tu empresa

Elegir la palabra definitiva que definirá tu marca será una decisión difícil. Te damos algunos consejos para distinguir entre palabras aptas:

Sonoridad y fonética, ¿A qué suena la palabra? ¿Tiene fonemas complejos? La sonoridad de las palabras pueden transmitir delicadeza, textura, fuerza. ¿Coincide con tu propuesta de valor?

Memorabilidad, La principal función de una marca es el recuerdo. ¿Crees que es memorable? Compruébalo, recita a alguien tu lista de palabras y diez minutos después averigua cuántas recuerda. 

Diferencia y notoriedadDe nuevo la regla más básica, sé diferente al resto de tus competidores y ofrece algo nuevo al consumidor.

Morfología, La composición de letras dará mucho juego a la hora de preparar la propuesta visual de la marca. La morfología es uno de los factores que tenemos en cuenta para escoger a las mejores candidatas.

El naming no lo es todo

Si hacemos el ejercicio de llamar a la empresa tecnológica más innovadora del mundo, ¿pensaríamos Manzana? ¿Y una multinacional de las telecomunicaciones? ¿Naranja? Sin embargo son casos de éxito de marcas que todos conocemos. Si tienes varios nombres sobre la mesa y aún no has elegido el definitivo, has de saber que sea cual sea tu decisión será la correcta. Cómo decía al comienzo de este post, un nombre es un apoyo estratégico. El nombre y la representación visual de una marca son dos activadores de los significados que ésta lleva asociada, pero no lo únicos.Cualquier esfuerzo que hagamos en esta fase será en vano si luego la marca no es capaz de cumplir la promesa que propone.

El nombre no es el final, más bien es el principio.

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